Jueves 24 de Abril de 2014
Arte en Corrientes

Tesoros en Corrientes

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Colonia Carolina - Goya - Corrientes

Capilla del Diablo

Prólogo

En el equipo conformado para el último tramo del proyecto de Luís Guardiel sobre "La Taragui"; estaban Alder Vasquez (h), María José Leuraux, Graciela Mosqueda, Javier Cano y yo.

El lugar elegido como escena fue la Mansión de Invierno en Empedrado, Corrientes, llegamos a ese lugar en lancha.

Y aprovechando la oportunidad enfoqué a las ruinas de la mítica mansión...del que todo el mundo me habló, del lugar de inexplicable final, con aire de misterio y de inacabable curiosidad.

Como historias aspiradas por la fuerza a través de un embudo, dejando huellas invisibles en un "ir y venir" de anónimos fantasmales que han llevado consigo trozos de historias intimas o anécdotas que desconocemos. Poco se sabe de su efímero brillo que mantuvo a corto plazo.

Aún de pie están algunos paredones con arcos, ventanales que alguna vez estaban los vitreaux, balaustradas desaparecidas, barandas de cementos ya quebradizos, escalinatas y más escalinatas con aire de "belle epoque" de romances olvidados pasan inadvertidas.

Cubiertas de hojas y ramas que gobiernan silenciosamente la poesía del lugar.

La vieja arquitectura como lo es, con el tiempo deteriorándose al igual que las barrancas que les llegará otro capitulo final...

...Es posible que en algún rincón estaría enquistado con un poco de historia que habría sobrevivido secretamente acompañado por el canto de las cigarras.


A fines de Enero de 2006.
Gracias a Luís Gurdiel (por guiarme a conocer el lugar).


EUGENIO, LED
Artista Plástico

Historia de la Capilla de Nuestra Señora del Buen Consejo, también conocida como "Capilla del Diablo"

BIOGRAFíA DE DON LORENZO TOMASELLA

Nació en Italia en noviembre de 1848 en Humberto, provincia de Turbias, departamento de Conegliano.

Emigró a la Argentina en abril de 1899 con su numerosa familia, pero no su esposa quien había fallecido en su país natal, un tiempo atrás. Componían su familia 4 hijos varones y 4 mujeres.

Se radicó en la zona rural a 13Km de la ciudad de Goya en un paraje llamado Colonia Carolina, que fuera fundada pocos años antes por iniciativa de don José Jacinto Rolón (dueño de distas tierras) y cuyo representante en esta colonia fue don Tomás Mazanti (destacado italiano de la comunidad goyana). Le adjudicaron a don Lorenzo, una parcela de tierra (16 has) en la suerte chacra Nº 7 en la parte norte del plano de la misma y el este de Goya (prov. de Corrientes). Era de condición humilde, agricultor, de costumbres austeras, ordenado, laborioso, sin vicios, gran lector (conocía las obras de Dante), muy religioso, de mediana estatura (1,65 m) y de envidiable salud durante toda su vida. Muy conocido y querido en todo la colonia por su buen carácter e inteligencia. Muchas veces, profetizó con certeza lo que había de ocurrir.

TRABAJOS ESCULTORICOS

Entre los años 1904 a 1907 construyó esta capilla bajo la invocación de la Virgen del BUEN CONSEJO con la ayuda de sus hijos y de algunos vecinos. Allí ofició de carpintero, albañil y decorador. La misma mide 12 m de largo por 4 m de ancho. Concluida la edificación, don Lorenzo viajo a Italia de donde trajo dos campanas. Una de ellas fue instalada en este templo y la otra, donó a la Iglesia de la Virgen del Carmen, situada en el paraje vecino llamado Isabel Victoria. La motivación para realizar esta obra por parte de don Lorenzo, surgió según decía, porque cuando navegaban hacia América el barco que los transportaba, soporto una gran tormenta y prometió entonces a esa Virgen que si lograba sobrevivir dicha tempestad, le erigiría un templo. Talló en madera de urunday (tronco de una sola pieza) la imagen de la Virgen del Buen Consejo y utilizando una navaja como única herramienta. Tiene, un Niño Jesús en brazos. También, el altar, que tiene adornos peculiares de tronco y ramas cubiertas de flores de hojalata y candelabros de la misma forma.

En la sacristía, queda un retablo, que contiene una escena del Juicio Final.

Con el libro en la mano sostenido por dos esclavos desnudos, el Supremo Juez va leyendo las sentencias. Quizás por ello, mucho tiempo se la denominó "Capilla del Diablo".

No se oficiaba misa, pero por gestiones del entonces párroco de San Antonio de la misma colonia, presbítero Diego Orlandíni, se comenzó a realizar una vez por mes. De ahí ya con el nombre de Iglesia del Buen Consejo, tal como había elegido su autor. Transcurría el año 1977.

Lorenzo Tomasella fue un artesano, imprimió en sus obras su sello personal. Dejó como reliquia paterna a sus hijos y demás herederos. Muchas de las tallas que faltan fueron presa de la rapiña turística.

Algunos de estos datos fueron extraídos del Libro Histórico de la Escuela Nº 912 de Colonia Carolina (de quien fuera gran colaborador) y otros, aportados por familiares,. Además, por los profesionales Erasmo Gauto y Rodolfo González Lamos (extraido de "la vida y obra de los inmigrantes italianos en Goya")

* Este es mi humilde, pero sincero aporte al nono gringo. Su tataranieta, María Teresa Pissantini de Vicentín - diciembre de 1992-.



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